'Hoy y hace 500 años ha habido gente genial, exitosa, grandes artistas, empresarios, emprendedores, científicos y seres extraordinarios que han sabido transformar el caos, la adversidad y los desafíos en oportunidad.''

Estamos viviendo grandes cambios planetarios, individuales y colectivos. El universo y la vida nos han puesto a prueba, no podemos ir afuera porque precisamente el trabajo se trata de ir hacia adentro. La felicidad, el progreso, la abundancia y la evolución genuina no pueden depender de algo externo, es un estado del ser desde la esencia, en un trabajo diario honesto y en atención plena (Mindfulness), donde el pasado y “lo que hubiera podido ser” no existe.

El Aquí y el ahora son nuestra gran oportunidad para expresar  todo nuestro potencial, y lo que hacemos hoy está creando el futuro. Reinventarnos en una nueva humanidad es la prioridad y es el llamado al cambio de conciencia que se nos pide.

La gente se ha quejado hoy y hace 500 años de lo mismo: de la situación política, económica, ¨que no hay tiempo, ni dinero¨, etc. Pero hoy y hace 500 años ha habido gente genial, exitosa, grandes artistas, empresarios, emprendedores, científicos y seres extraordinarios que han sabido transformar el caos, la adversidad y los desafíos en oportunidad. Son precisamente los desafíos como la época que estamos viviendo el terreno fértil para rediseñarnos. Me encanta la metáfora de la flor de loto sagrada en oriente: del agua estancada, oscura y revuelta puede nacer una hermosa flor porque su semilla estuvo dispuesta, receptiva y con el propósito genuino de recibir ese rayo de luz para transformarse y florecer.

El tiempo es ahora para una nueva generación donde el trabajo en comunidad, el apoyo mutuo y el desarrollo de una economía sostenible en armonía con los recursos naturales es requisito, abrazando la diversidad de razas, genero y caminos de vida. Necesitamos soltar todo lo que no sirve: los juicios, las criticas, las comparaciones, el apego, la intolerancia y la rigidez. La nueva era de acuario nos invita a pasar de pensar tanto a sentir más: agradecer, perdonar, valorar, fluir y confiar, celebrando y honrando cada momento en el aquí y el ahora.

A todos nos cambio la agenda externa estos meses, dándonos la oportunidad de crear una nueva agenda interior de reflexión, donde aprender a valorar, agradecer y reinventarnos es la nueva música de la danza de la vida.

Comparto con ustedes 9 herramientas para transformar este momento en una oportunidad:

  1. Aceptación: Aceptar la realidad como viene, sin reclamos, ni resistencia porque lo que “resistes persiste”. Aceptar es empezar a transformar.
  2. Vivir sin Drama: El drama solo trae mas drama, espanta los sueños, las parejas y las oportunidades. Que tu segundo apellido sea: ¡Resolver!
  3. Vivir sin Disculpa: Quien quiere hacer algo lo hace, quien no, siempre tiene una disculpa. Libérate de las disculpas que solo te traen auto sabotaje e impiden manifestar tus sueños.
  4. Vivir sin desistir: El ritmo de la vida lo pones tú, no esperes que nada ni nadie resuelva tu situación económica ni emocional, tú eres la arquitecta de tu destino.
  5. Vivir sin Distracción: Enfócate en lo que quieres y no en lo que no quieres, no pierdas tiempo en lo que te desvíe de tu propósito de vida.
  6. El arte de Fluir: Fluir es la palabra clave del 2020, lo único seguro en la vida es el cambio y hay que aprender a surfear las olas y fluir con gracia, la rigidez solo produce depresión y enfermedad. 
  7. Confianza: La confianza en el proceso perfecto de la vida nos da seguridad y nos protege. 
  8. Bailar: La danza es medicina, ¡Cuando el cuerpo baila, el corazón brilla! Que no te falte la música y la alegría, regálate 30 minutos diarios de danza para mover la energía y salir de la quietud. La danza nos invita a celebrar cada momento y trae múltiples beneficios en todos los planos. Está comprobado que la gente que baila es más feliz, magnética y saludable.
  9. Agradecer: La gratitud es un imán para crear milagros. Agradece cada día todo lo que tienes, cambia la queja por la gratitud. Agradece sobre todo los desafíos porque son las grandes oportunidades de evolución.

Por último, decreta la realidad que quieres crear, visualízala, dibújala y manifiéstala con todo tu ser. Un buen marinero jamás se hizo en un mar tranquilo. Así que te invito a que decretes desde ahora: ¡Sí puedo y es fácil transformar esta pandemia en una gran oportunidad!

 

Antonina Canal